Hace ya un par de semanas que nos escapamos a Setenil. Intentamos ir de vez en cuando, al menos una vez al año, pero esta vez llevábamos compañía, no sólo íbamos la familia (María, los Pablos, Vera y nosotros) sino que nos llevamos a parte de nuestro clan findesemanero.
Setenil es un pueblo muy bonito, pequeño, con encanto.
Hay cosas que no podían dejar de visitarse
Oliver quiso recordar esta imagen
Lo siento Leyre, ese es tu padre...
Pero lo mejor fue que los niños se lo pasaron genial.
Yo desconecté de Alicia esos dos días. Sólo tenía que ver cómo ella y Pablo se tiraban mutuamente arena en la cabeza mientras danzaban desnudos a sus anchas por la limosna.
Ha quedado pendiente un arroz, asi que volveremos... ¡qué bien!



0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada