lunes 13 de junio de 2011

Alicia y el arte







Cuando Alicia nació su papá y su mamá soñaban, imaginaban cómo sería esa pequeña criaturita cuando fuera mayor. ¿Le gustarían los deportes? ¿leer? ¿sería friki?



Había un millón de posibilidades, la única que descartábamos es que fuera buena pintando porque viendo los monigotes de sus progenitores eso parecía que podía ser descartado.



Pero no contábamos con un tercer elemento:




el tito Alberto.






Desde muy pequeña le enseña a dibujar, le pintó el mural de su cuarto y le diseña formas varias en cualquier sevilleta cutre. Tal es así que ya bastante tiempo mi hija me dijo "mami, píntame un perro" y yo me dispuse diligente a crearle una forma canina que antaño deleitaba a mi hermana, y ¿qué fue lo que me dijo? "mami, eso no es un perro"...




La semana pasada Alicia pasó un par de tardes con su tito Alberto y él siguió aumentando nuestras frustraciones:








la llevó a un estudio de pintura






al Centro de Arte Contemporáneo


y...



¡Dios! mi hija ya ha hecho dos cuadros







Su padre y yo no damos crédito...








Lilypie Third Birthday tickers




Lilypie First Birthday tickers

1 comentarios:

MIGUEL ANGEL dijo...

Oye, con menos que esto la gente vende cuadros... y se saca unas pelas, je,je.

En serio, es genial que fomenteis la faceta creativa de Alicia antes de que se la cargue el sistema educativo.

Un 10 para vosotros como padres.

Un abrazote

MADERO