Tenía prisa por nacer...
Ya lo decía yo, que 40 eran muchas semanas para Gael, y así ha sido, semana 36 +3 y rompiendo aguas.
El 15 de abril yo tenía que dejar a Alicia temprano en la guardería porque tenía cita en el materno para hacerme el exudado y la última ecografía. Se me estaba haciendo tarde, intentaba convencer a Alicia de que nos íbamos al cole y había que dejar de ver los dibujitos, la subo en el coche y de pronto... aisss, se me está escapando el... "¡Alicia, vete a ver los dibujos!" "¿No vamos al cole?", "No querías ver los dibujos, pues corre para la casa".
Acto seguido llamo a Ale, había estado preguntándome cómo le diría que estaba de parto si le pillaba fuera de casa, pero en ese momento la llamada fue precisa, marco el número y en cuanto descuelga digo "Vente para acá".
Todo fue un correr por la casa preparando la ropa de Alicia para dejarla en casa de la abuela Paqui y metiendo mi neceser en la maletilla que tenía preparada para Gael... todo eso mientras seguía saliendo líquido... en poco más de media hora Ale ya estaba en casa, creo que salió casi sin despedirse de la consulta y los pacientes diciéndole "qué todo vaya bien..".
Llamé a Rocío por teléfono, ella con su pierna rota no iba a poder asistirme esta vez, pero vivió todo el proceso paso a paso y lo estuvo dirigiendo todo móvil en mano desde su casa...
Una vez dejamos a Alicia en casa de su abuela y le explicamos que el hermano iba a nacer nos fuimos al materno, donde al no tener contracciones decidieron inducirme el parto, advirtiéndome que esta vez podría ser más lento, así que que me lo tomara con calma.
Las contracciones iban en aumento y cuando estaba de 3cm llamaron al anestesista para que me pusieran la epidural, pero mientras me hacían las analíticas, me ponían el suero y toda la marimorena, en cuanto me pincharon me entraron las ganas de empujar, así que en cuanto la anestesista salió por la puerta le dije a la matrona "mírame porque creo que ya..." y así fue, en 15 minutos Gael veía este mundo.
Y es que la maniobra se complicó un poquito porque traía dos vueltas de cordón, pero siguiendo las intrucciones de la matrona todo salió bien. Vi su carita y enseguida se lo llevaron para hacerle las pruebas oportunas.
Pero tardó en volver... Tenia un problema respiratorio, algo llamado "triaje" y no sabían si se le pasaría sólo o se debería a algo más serio. Pasó toda la noche en el nido, sin que pudiéramos verlo ni tocarlo y sin saber qué pasaría, nos tenían informados, pero tampoco podían decirnos mucho: unas placas evidenciaron que tenía líquido en el pulmón y según pasara la noche se quedaría ingresado o nos lo llevarían a la habitación...
Toda la noche sin dormir, entre entuerto y entuerto el miedo por mi pequeñito, tenía tantas ganas de abrazarlo... a las 8 de la mañana el ruido de unas ruedas me sobresaltó: era la cunita que me traía a mi pequeño! La pediatra nos decía no sé qué, yo ya no la escuchaba, sólo miraba a mi chiquito y lo cogí fuerte fuerte ¡por fin juntos!
Alicia vino a conocer a su hermano y está encantada con él, ahora somos una familia más grande, con más trabajo, pero más amor para compartir.
Otra vez el milagro de la vida.
Y si miráis mi lillypie, todavía me queda una semana para parir...



2 comentarios:
ENHORABUENA!!!
Os deseamoslo mejor. ¡Ahora a por la familia numerosa!
Muchos besitos
MADERO
MI MÁS SINCERA ENHORABUENA!!
No me puedo ceer que ya tengas dos retoños!...y.. a saberrr..!!
Muchos bss
Eva Santiago
Publicar un comentario en la entrada